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20ma. Asamblea 2da. Sesi�n
Legislativa Ordinaria
C�MARA DE REPRESENTANTES
P. de la C. 967
6 DE NOVIEMBRE DE 2025
Presentado por las representantes Rosas Vargas y Higgins Cuadrado
Referido a la Comisi�n de Banca, Seguros y Comercio
LEY
Para enmendar el Art�culo 19.150 de la Ley N�m. 77 de 19 de junio de 1957, seg�n enmendada, conocida como �C�digo de Seguros de Puerto Rico� a fin de que sea una pr�ctica prohibida de las compa��as aseguradoras que ofrecen planes de cuidado de salud desautorizar una orden m�dica provista a un suscriptor; enmendar el Art�culo 35 de la Ley N�m. 139 de 1 de agosto de 2008, seg�n enmendada, conocida como la Ley de la Junta de Licenciamiento y Disciplina M�dica para definir como pr�ctica ilegal de la medicina el que una persona que no sea m�dico pase juicio sobre una orden m�dica como parte de un proceso de autorizaci�n de cubierta de seguro y para otros fines.
EXPOSICI�N DE MOTIVOS
Los servicios de salud deben ser provistos con la responsabilidad, �tica y conciencia de que se trata de la vida de un ser humano. Sin embargo, esos elementos no siempre forman parte de las decisiones tomadas por la industria de planes de cuidado de salud. Este es el caso de la pr�ctica reprochable de algunas compa��as aseguradoras, las cuales contratan a un profesional no autorizado a ejercer el oficio de la medicina, para que se encargue de autorizar o desautorizar una orden m�dica.
Los ciudadanos pagan una prima de seguro de salud para que en el caso de enfermarse le cubran los tratamientos prescritos. No obstante, ha proliferado la pr�ctica por parte de las compa��as de seguros de salud de requerir a sus clientes obtener una autorizaci�n de la aseguradora para poder cubrir el pago de estudios ordenados por un m�dico. Cuando el asegurado realiza la gesti�n para obtener la autorizaci�n de la aseguradora, se encuentra de ordinario con que la evaluaci�n de su reclamo, y la decisi�n de autorizaci�n para la cubierta, es realizada por personal no autorizado para ejercer la pr�ctica de la medicina en Puerto Rico. En ese momento el rol de la compa��a aseguradora deber�a ser de facilitador y no de obstaculizador al acceso a servicios de salud.
Esta pr�ctica causa el resultado absurdo de colocar a una persona cuya actividad y desempe�o corresponde y es propia a otro campo profesional, pasando juicio cl�nico sobre la determinaci�n de un facultativo que ha ordenado la realizaci�n de determinado estudio, laboratorio o prueba m�dica. Como resultado, es innegable que la pr�ctica de la compa��a de seguros de salud llevar�a a una persona a la pr�ctica de la medicina sin autorizaci�n de ley. Esa pr�ctica ha sido declarada como una conducta criminal por esta Asamblea Legislativa. V�ase Art�culo 35 de la Ley N�m. 139 de 1 agosto de 2008, seg�n enmendada.
Respetamos y valoramos la labor de los otros profesionales en el sector de la biolog�a humana y de la salud; no obstante, su criterio no debe interferir con el diagn�stico y prescripci�n del galeno que finalmente fue el profesional que evalu� y atendi� al asegurado. Dicha desaprobaci�n por parte de la compa��a aseguradora desalienta al paciente de realizarse alg�n procedimiento pudiendo retrasar el tratamiento a tiempo de alguna condici�n. Por consiguiente entendemos que esta pr�ctica pone en grav�simo riesgo la salud de los asegurados y socava la pol�tica p�blica de facilitar el acceso a servicios adecuados de salud.
Si la compa��a de seguros de salud interesa mantener la pr�ctica de revisi�n de las �rdenes m�dicas antes de autorizar la cubierta del servicio ordenado por un m�dico, deber� hacerlo mediante el criterio cl�nico de otro profesional autorizado a ejercer la medicina en Puerto Rico. Obviamente, esta determinaci�n expone al facultativo revisor a reclamos de impericia profesional pues su juicio cl�nico al autorizar o desautorizar y el tiempo o manera en que emite su decisi�n, puede afectar la salud del paciente asegurado.
Los componentes de nuestro sistema de salud deben actuar basados en la sensibilidad y la responsabilidad que encarna la vida de un ser humano. Por ello se debe evitar la tentaci�n del lucro sobre el acceso a servicios de salud indispensables para nuestra ciudadan�a.
DECR�TASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:
Art�culo 1.-Se enmienda el Art�culo 19.150 de la Ley N�m. 77 de 19 de junio de 1957, seg�n enmendada, para que se lea como sigue:
�CAP�TULO 19. � ORGANIZACIONES DE SERVICIOS DE SALUD
Art�culo 19.150.-Pr�cticas prohibidas. -
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(4)� �
(5)� �
(6)� �
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(9) Ninguna compa��a aseguradora que ofrezca planes de cuidado de salud podr� desautorizar una orden m�dica, o negarse a dar cubierta de seguro de salud por el costo de una orden m�dica provista a un suscriptor, utilizando como criterio el juicio de un profesional o de otra persona no autorizada para la pr�ctica de la medicina en Puerto Rico.�
Art�culo 2.-Se enmienda el Art�culo 35 de la Ley N�m. 139 de 1 de agosto de 2008, seg�n enmendada, para que se lea como sigue:
�Art�culo 35. � Junta de Licenciamiento y Disciplina M�dica�Pr�ctica Ilegal de la Medicina: Violaciones y Penalidades. �
Toda persona que fuere convicta de ejercer ilegalmente la medicina o cirug�a, o la osteopat�a, conforme a las disposiciones de los Art�culos 2 y siguientes de esta Ley, incurrir� en delito grave y convicta que fuere ser� castigada con pena de reclusi�n por un t�rmino fijo de tres (3) a�os; de mediar circunstancias atenuantes podr� ser reducida hasta un m�nimo de dos (2) a�os y de existir agravantes la pena podr� ser aumentada hasta un m�ximo de cinco (5) a�os de reclusi�n; y multa de cinco mil (5,000) d�lares.
La Junta podr� solicitar al Tribunal de Primera Instancia de Puerto Rico que expida un auto de injunction para impedir que la persona acusada de ejercer ilegalmente la medicina u osteopat�a en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, contin�e el ejercicio de dicha profesi�n hasta tanto se resuelva la acusaci�n. La Junta podr� radicar y promover dicho recurso mediante sus abogados o a trav�s del Secretario/a de Justicia de Puerto Rico.
Para los efectos de esta Ley, se considerar� como ejerciendo ilegalmente la medicina y cirug�a o la osteopat�a, cualquier persona que sin poseer una licencia expedida por la Junta realice una de las siguientes acciones:
1. Escribir, redactar o publicar un aviso o anuncio pretendiendo estar capacitado legalmente para ejercer la medicina o la osteopat�a.
2. Ofrecer servicios de medicina u osteopat�a por medio de alg�n aviso, anuncio o cualquier otra forma.
3. Pretender estar capacitado para examinar, diagnosticar, tratar, operar o recetar para cualquier enfermedad, dolor, lesi�n, deformidad, o condici�n f�sica y/o mental.
4. Llevar a cabo u ofrecer por cualesquiera medios o m�todos para examinar, diagnosticar, tratar, operar o recetar para cualquier enfermedad, dolor, lesi�n, deformidad o condici�n f�sica y/o mental, reciba o no remuneraci�n por tales servicios.
5. Pasar juicio sobre la determinaci�n de un doctor en medicina autorizado para ejercer la profesi�n en Puerto Rico que orden� una prueba, laboratorio o tratamiento m�dico como parte del proceso de autorizaci�n de cubierta de seguro de salud, sin que la persona que eval�a y hace la determinaci�n de cubierta sea un m�dico autorizado en Puerto Rico.
Para los efectos de lo aqu� antes dispuesto se entender� que no se posee una licencia expedida por la Junta cuando �sta ha sido suspendida o revocada por la Junta, aun cuando se establezca un procedimiento de reconsideraci�n o revisi�n de la decisi�n de la Junta; disponi�ndose, que este efecto inmediato de la decisi�n de la Junta podr� dejarse sin efecto por el Tribunal de Circuito de Apelaciones en auxilio de su jurisdicci�n cuando se radique ante �l un Recurso de Revisi�n s�lo despu�s de un minucioso escrutinio dirigido a proteger adecuadamente el inter�s p�blico y la salud de los residentes de Puerto Rico.
Asimismo, se considerar� como ejerciendo ilegalmente la medicina y cirug�a o la osteopat�a cuando un m�dico debidamente licenciado por la Junta, a sabiendas y en concierto y com�n acuerdo:
1. Acepte un contrato, se convierta en empleado o se asocie en la pr�ctica de la medicina junto a, o bajo la supervisi�n de, o supervisando personas no licenciadas en Puerto Rico para la pr�ctica de la medicina y cirug�a o la osteopat�a.
2. Conspire para, incite a, o acepte ejercer la pr�ctica de la medicina conjuntamente o de cualquier otro modo ayude o facilite a otra persona no licenciada para ello por la Junta.
No obstante lo anterior los estudiantes de medicina matriculados en escuelas de medicina debidamente autorizadas a operar en Puerto Rico por el Consejo de Educaci�n Superior y los estudiantes de medicina, domiciliados en Puerto Rico matriculados en escuelas de medicina extranjeros participantes en programa de educaci�n cl�nica, podr�n, sujeto a las condiciones impuestas por la Junta y bajo la supervisi�n docente de un m�dico autorizado para ejercer la medicina en Puerto Rico, llevar a cabo ex�menes en seres humanos, ayudar en operaciones, dar anestesia, atender casos de cirug�a menor y atender casos de parto como parte de sus estudios, mientras asisten a la escuela de medicina.
Constituir�n, adem�s, delito grave sujeto a las penalidades establecidas en el primer p�rrafo de este Art�culo las siguientes pr�cticas:
(1) El uso del t�tulo de "Doctor en Medicina", o de la abreviatura "MD.", usada �sta sola, o asociada a otros t�rminos, con el prop�sito de solicitar pacientes, excepto en los casos de personas que estuvieren legalmente autorizadas para ejercer la medicina en Puerto Rico.
(2) Anunciarse como especialista o ejercer como tal, sin estar debidamente certificado por la Junta de Licenciamiento y Disciplina M�dica incluyendo lo establecido sobre responsabilidad financiera de esta Ley.
(3) Contratar o emplear a cualquier persona como m�dico u oste�pata sin estar debidamente autorizado por la Junta o cuando se le haya suspendido, revocado o cancelado la licencia.
(4) Anunciarse como, o usar el t�tulo de oste�pata a menos que sea un oste�pata debidamente autorizado a ejercer como tal en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
(5) Someter documentos falsos o fraudulentos a la Junta con el prop�sito de obtener una licencia de m�dico, oste�pata o la certificaci�n de una especialidad.�
Art�culo 3.-Esta Ley comenzar� a regir inmediatamente despu�s de su aprobaci�n.
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